Moringa, aliado para la nutrición y el agua limpia

moringa

La moringa es una planta que aporta múltiples beneficios en nutrición, en la obtención de agua limpia y en la resiliencia al cambio climático. Su potencial recién comienza a descubrirse, aunque es nativa de nuestro país.

Por Miriam García

Fotografías: Eduardo Barahona

En Nejapa se ha encontrado la manera de combatir el bajo peso de niñas y niños; de asegurar la nutrición familiar e inclusive de purificar el agua por medio de un método natural y confiable. Todo esto gracias a una planta que podría encontrarse en nuestro país y pasar desapercibida pero que puede cambiar vidas. Nos referimos a la moringa.

Moringa es el nombre científico del árbol conocido en nuestro país como “teberinto” así lo afirma Graciela Colunga, directora de la Asociación Humanitaria Pro Vida, que brinda servicios de salud y asistencia en diferentes municipios de El Salvador. En Nejapa, Pro Vida se encarga de brindar servicios de salud a las comunidades del municipio; pero desde hace seis meses está trabajando un proyecto que involucra los componentes de agua y nutrición de la mano de la moringa en el proyecto “Agua y nutrición, salud para todas y todos.”

“Nuestros grupos de enfoque son niños menores de 5 años, también la mujer en edad fértil, las mujeres embarazadas, mujeres puérperas, recién nacido y hombres mayores de 40 años; así como adolescentes y adultos jóvenes que están involucrados en los comités de salud” señala la doctora Marisela Romero; que atiende a la población de Nejapa en la clínica de Pro Vida, ubicada en el centro de la ciudad. En tal sentido, han descubierto que la moringa es excelente para enriquecer la leche materna de las madres que están en el puerperio temprano: “Es muy rica en vitaminas, muy rica en aminoácidos y minerales, siendo así beneficiosa para la producción de leche en los 6 primeros meses después del parto; que son básicos para el desarrollo del recién nacido.”

Pero para conocer los alcances de este proyecto y su implicación es necesario avocarse a los beneficiarios directos. De acuerdo a Flor del Carmen Gámez, coordinadora del proyecto, han sido 210 familias, de 5 cantones de Nejapa quienes se han visto beneficiadas con la entrega de filtros de barro, árboles de moringa para sembrar, capacitaciones en su cuido y su utilización e inclusive un recetario para incorporar la moringa a la dieta diaria de las personas.  Flor Gámez señala que el criterio principal para elegir a los beneficiarios fue el índice de bajo peso y talla de 105 niñas y niños; cuyas familias fueron capacitadas.

De acuerdo a Pro Vida, la Moringa tiene una serie de nutrientes que fortalecen la alimentación de las personas, como vitamina A, B, C, hierro, antioxidantes, aminoácidos. Se puede utilizar su flor, las hojas y la semilla del arbusto para diferentes recetas; pero también para usos medicinales como antinflamatorios y analgésicos en el caso de las semillas.

“En los análisis taxonómicos de Chalatenango de hace 25 años está el “teberinto” que es nuestro árbol. En la india le dicen el nombre científico que es moringa. Es realmente nativo de toda América iniciando desde el centro de México hasta Argentina. No es muy apetecido porque no es muy frondoso; pero es un elemento de resiliencia ante el cambio climático” dice Colunga, la directora de Pro Vida. El pequeño árbol de moringa tiene un parecido al arbusto de las hojas de jocote; su forma es similar, de hojas pequeñas y tallo delgado. Sus flores son pequeñas y blancas y es muy resistente y de fácil cuidado. Crece en pocos meses; pues las familias que ya cocinan con Moringa recibieron arbolitos de 20 centímetros hace dos meses y ahora cuentan con árboles de un metro con 70 centímetros o más. No requiere cuidados muy especiales; por lo que es un cultivo ideal para la resiliencia.

“Lo primero que queremos es que se replique a nivel nacional de ser posible. Se puede sembrar hasta en una maceta. Se usan las hojas de la moringa, las semillas, también se busca con las mujeres organizadas hacer de esto un producto rentable en una microeconomía rural y de manera colectiva, organizada” explica Colunga, ya que en el mercado las semillas de esta planta pueden alcanzar hasta unos $35.00 por libra. En el caso de Nejapa, más allá del lucro, se busca fortalecer las economías de las familias con un producto que pueden consumir y aprovechar en una parte para comerciarlo más adelante.

Algunos de los cantones donde ya se implementó este cultivo casi milagroso han sido El Bonete y Tutultepeque. En El Bonete, Lucía del Carmen Contreras ya lo utiliza hasta para las tradicionales pupusas: “Sirve para varias enfermedades, es nutricional para los niños con bajo peso, para las mujeres que están en embarazo y lactancia. Ya la estoy usando en sopa de gallina, arroz frito, pupusas y queda bien rica. A los niños les encanta. También sirve para evitar el colesterol, el ázucar…” señala esta madre de familia que tiene en su terreno ya seis arbolitos de moringa.

En Tutultepeque, en casa de Yesenia Audelia Andrade la moringa no solo se utiliza para comer, sino para purificar el agua. Ella ha cocinado huevos, frijoles cocidos, arroz con moringa y también la ha usado para “flocular” el agua que consumen sus hijos.

La floculación es un proceso mediante el cuál se separan sedimentos, bacterias y partículas de agua. La moringa ha resultado un elemento ideal para este proceso, como explica Milton Jonathan Martínez, técnico de Pro Vida. En este proceso se utiliza la semilla molida de moringa, con la que se elabora una solución en una medida de agua. Una vez que se ha disuelto la semilla molida, la solución resultante se vierte en el agua que se quiere purificar. Se revuelve, se deja en reposo y finalmente se vierte, con ayuda de una manta como primer filtrado, en un filtro de barro. Este proceso finaliza la purificación del agua que queda lista para el consumo.

Para lograr que esto sea conocido y aplicado en donde sea necesario en El Salvador, es importante conocer a profundidad sus resultados y sus procedimientos y ya lo está haciendo Pro Vida. “Hemos diseñado un recetario para facilitar que las compañeras y los compañeros dedicados a la cocina puedan utilizar esta plantita y mejorar su alimentación y la de sus familias. Se ha visto aumento en el peso de los niños que consumen moringa y un poquito en la talla; pero consideramos que esto es un proceso que recién inicia. Tenemos seis meses del proyecto y a final del año tendremos resultados más tangibles” dice Flor del Carmen Gámez. Nejapa no es el único municipio que ha conocido estos procesos, pues también se ha llevado a Berlín, en Usulután.

Con seis meses de implementar el proyecto, se comienzan a ver diferentes resultados que respaldan la afirmación de que la moringa es una planta casi milagrosa. De poco cuidado, nutritiva, con múltiples beneficios… Tal y como Graciela Colunga señala, la esperanza es que esta sea una “solución replicable” a los temas más urgentes de nutrición y saneamiento de comunidades vulnerables.

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *